El ministro de Finanzas de Andorra y presidente del Consejo Regulador Andorrano del Juego, Ramon Lladós, inauguró el pasado mes de febrero la primera jornada del Juego Responsable, un foro de reflexión orientado a fortalecer las políticas de prevención y protección tanto en el ámbito presencial como online.
Durante su intervención, Lladós subrayó que el objetivo del Ejecutivo pasaba por consolidar “un modelo de juego seguro, transparente y centrado en la protección de la ciudadanía”. En este sentido, defendió que, si bien el juego es una actividad legítima, debía desarrollarse bajo un marco de responsabilidad que situara a las personas en el centro.
El ministro fue contundente al afirmar que “la prevención no es una opción: es un deber institucional”, destacando los avances logrados desde la creación del CRAJ en 2015, aunque insistió en la necesidad de seguir reforzando herramientas clave como la detección precoz, los sistemas de autoexclusión y el acceso a información clara sobre los riesgos del juego.
En la misma línea, el director del organismo regulador, Xavier Bardina, señaló que “un regulador fuerte es esencial para un juego seguro”, subrayando que la prevención debía seguir siendo el eje central de la estrategia pública en este ámbito.
El encuentro reunió a representantes del sector, expertos internacionales, profesionales sanitarios y responsables públicos con el objetivo de intercambiar buenas prácticas y avanzar hacia un modelo de juego alineado con los estándares europeos. Entre los temas abordados destacaron la prevención de adicciones, el impacto del juego online, la protección de menores y la evolución del marco regulatorio a nivel internacional.














